Optimización de contenidos

Tendencias en optimización del marketing de contenidos / comunicación online, marketing, optimización seo, redes sociales

Entrar en el análisis de los resultados de Google es iniciar un camino complejo y lleno de retos para los consultores de marketing o para el empresario que se autogestiona su web. Hay tantos datos y tendencias a analizar que lo más sencillo es perder en el camino y que los árboles te cieguen para ver el bosque.

Los mismos responsables de Google lo expresan en estos términos en el apartado “Dentro de Google”:

«Hay un gran número de componentes relacionados con el proceso de investigación y con la página de resultados. Asimismo, actualizamos constantemente nuestros sistemas y tecnologías para ofrecer mejores resultados. […] Para cada búsqueda miles o millones de páginas web con información útil.

Los algoritmos son fórmulas y procesos informáticos que convierten las preguntas en respuestas. Actualmente, los algoritmos de Google se basan en más de 200 señales únicas o “pistas” que permiten adivinar lo que realmente podrías estar buscando. Estas señales incluyen, entre otros, los términos de los sitios web, la actualidad del contenido, tu región y el PageRank. »

Hace unas semanas aparecieron dos noticias sobre cambios en el algoritmo de Google enfocados, el primero, a incluir contenidos de Twitter en los resultados de búsquedas y, el segundo, dirigido a mejorar el posicionamiento de las webs que optimizadas para dispositivos móviles.

Las dos noticias redundan en el camino que parece estar marcando Google en las últimas actualizaciones de su algoritmo que apuntan a las siguientes líneas:

Google prefiere webs con contenidos actualizados y nuevos
Se trata de una estrategia que se empezó a impulsar hace algunos años ya, y que ha estado impulsando las estrategias de posicionamiento basadas en el marketing de contenidos.

Personalmente veo que esta estrategia permite poner en valor aquellas webs -de empresas o particulares- que “tienen vida”; en cierto modo puede ser una forma de detectar qué bloques están en desuso o que webs corporativas responden a un modelo de viejo escaparate inmóvil.

Para el usuario que realiza la investigación, aportar el valor de acceder a contenidos nuevos y actualizados.

En esta línea de trabajo, Google ha ido afinando cada vez más y hoy puede estar penalizando, por ejemplo, la repetición excesiva de palabras clave de forma textual, las webs que enlazan sistemáticamente los nombres de marcas con webs corporativas y, también, los bloques que replican contenidos de noticias u otros bloques, sistemáticamente.

En resumen, se trata de poner en valor la publicación de contenidos propios y genuinos, que actualizan y mejoran periódicamente, entendiendo que internet responde a un organismo evolutivo.

Google tiende a personalizar los resultados de las búsquedas
Algunas de las actualizaciones que se han dado en los últimos tiempos, tratan de ofrecer contenidos adaptados al perfil de cada usuario.

Un momento: no se trata de entrar a debatir -este no es el lugar- sobre la ética en el uso de los datos personales ni del volumen de información sensible que acumula Google sobre sus usuarios

Lo que sí es cierto es que los resultados y la publicidad que se muestra en el buscador hoy día se adaptan en función de la ubicación, el historial de navegación o las pautas del usuario.

Google busca contenidos adaptados al soporte de navegación: ordenadores, tabletas, smartphones …

El aumento bestial que Google registra la navegación mediante dispositivos móviles está impulsando la adaptación de los resultados a los sistemas operativos emergentes, y las interfaces de estos aparatos.

De hecho, los datos que manejo hoy en día en las webs que administro sugieren que la mitad de las sesiones de navegación se realizó mediante ya mediante dispositivos móviles. (Si su experiencia afina esta proporción te agradecería que lo apuntes mediante comentario)

No es de extrañar, pues que Google esté adaptándose, entre otros, por:

Premiar aquellos webs optimizadas para dispositivos móviles (webs “mobile friendly”) En este enlace puedes testear si tu web lo es.
Adaptarse a las nuevas formas de consulta buscar establecimientos y direcciones cercanas, ofrecer información sobre el entorno, etc. De modo que el dispositivo móvil puede terminar resolviendo dudas de una manera completamente diferente: p.ej. reserva mesa en línea en un restaurante cercano.
Impulsando el uso de botoneras simples (esto modificará el valor que algunas etiquetas podrían tener en el posicionamiento orgánico de keywords)
Se está adaptando Google a las nuevas generaciones digitales?
Aunque no se ha expuesto en estos términos, se trata de algo que no podemos dejar pasar inadvertido: La irrupción de nuevas generaciones 100% digitales cambiará la forma de interrelacionar con las interfaces.

fuente:agencia seo barcelona

Big data

Derechos, privacidad y adolescencia en la era del Big Data

El pasado 14 de noviembre celebramos la 4ª sesión del seminario universo 2.0. Contamos con la compañera Liliana Arroyo, Doctora en sociología en la UB, que nos hizo una potentísima exposición sobre temas relacionados con la afectación diaria de la circulación de datos masivas, las implicaciones del concepto privacidad en la red y algunas recomendaciones para saber qué derechos y deberes, oportunidades y riesgos tenemos los ciudadanos, especialmente, los adolescentes sobre la gestión de nuestros datos accesibles al mundo digital.

A continuación, hemos adaptado una texto que nos hizo Liliana para introducir las cuestiones que hablaríamos durante la sesión. Con sus propias palabras, ella expresaba de forma muy bien documentada que implica gestionar nuestra privacidad en el mundo del big data:

La revolución digital ha venido para quedarse y no ha llegado sola: con las nuevas tecnologías nos rodea la inmediatez, la proximidad remota, la ubicuidad, el intercambio entre iguales, la comunicación de bajo coste o la gestión de las identidades digitales. Aparecen nuevos espacios, nuevas dinámicas y nuevos retos. Estos nuevos escenarios de interacción son especialmente críticos para los adolescentes, en un momento en que están en proceso de experimentación y construcción de la propia identidad.

Los entornos digitales hacen que todos y cada uno de nosotros – de forma consciente y / o ignorada, en entornos online y offline -, seamos unos generadores de datos constantes. En la red pueden constar informaciones tan particulares como nuestros recorridos habituales, nuestros e-mails, nuestro calendario, las fotos de los momentos especiales, el hotel de las últimas vacaciones, el historial de búsquedas o el número de peldaños que podamos al día. Con las múltiples tecnologías digitales y comunicativas al alcance, los datos personales ya se reconocen como el nuevo petróleo del siglo XXI. Internet, además, es como una dimensión sin límites, donde todo lo que hacemos crea huella para siempre.

Esta enorme capacidad de registrar información de forma ubicua, precisa y permanente abre la puerta a un control social más intensivo, ya sea por parte de otras personas, por parte de los gobiernos o las numerosas campañas de marketing personalizado. La cantidad de información disponible ha abierto una ventana de oportunidad, encabezada y reforzada con la fascinación por el Big Data. Son múltiples los beneficios que se auguran: más datos para tomar mejores decisiones a nivel de gobernanza, de salud o de seguridad. Los beneficios quizás llegue a medio o largo plazo, pero lo que seguro estamos comprobando es que nuestras vidas son cada vez más transparentes.

Uno de los riesgos evidentes es la falta de privacidad. Internet y las herramientas de comunicación online hacen que transmitir un mensaje a un grupo determinado y de forma más o menos pública y espontánea sea fácil y barato. El viento se lleva las palabras pero los e-mails, las actualizaciones de estado o los comentarios en páginas web se convierten registros perennes y difícilmente controlables. De qué manera este registro permanente que supone el mundo digital (voluntario o involuntario) de nuestras actividades y opiniones, puede afectar el ejercicio de derechos como la libertad de expresión o truncar carreras profesionales antes de que comiencen?

Esto genera implicaciones para nuestro día a día nos obliga a recordar que la privacidad es un derecho fundamental (y no un lujo). Boyd explica muy bien que actualmente somos “públicos por defecto y privados por esfuerzo”. Apenas empezamos a ser conscientes del alcance de esta nueva realidad digital, que a menudo se nos escapa y es difícil de captar. La esfera digital a menudo está rodeada de discursos oscuros que parecen extraídos de la ciencia ficción, y al mismo tiempo, las herramientas para garantizar la protección de la intimidad son limitadas, costosas y poco realistas. Una multitud de mantras y prejuicios sobre la necesidad de proteger la esfera privada nos empujan a pensar que quien se preocupa por la privacidad tiene algo que ocultar. Y aquí parece que todo el mundo quiere estar limpio de culpa. El periodista Glenn pone de manifiesto lo importante que cada persona tenga su propio espacio, lejos de ojos y miradas de otros, donde definirse, construirse y repensarse.

Si esto es cierto para todos, es especialmente pertinente cuando hablamos de adolescentes.

Aplicado en el contexto de la adolescencia y los centros educativos, la ponente enfocarse la sesión para entender la relación de los nativos digitales con la privacidad, hasta qué punto afecta a su día a día y lo importante asentar las bases para un cambio de modelo donde los docentes, padres y la comunidad educativa establezcan unas dinámicas de acompañamiento y aprendizaje progresivo sobre los usos y abusos del entorno digital. A través ejemplos reales sobre cómo la huella digital puede llegar a afectar la vida personal y profesional, cuál es el alcance presente y futuro del Big Data.

Fuente:agencia seo barcelona https://mentedigital.es/agencia-seo-barcelona/